El nacer de los nuevos mundos

Los nuevos mundos son como un pimpollo, permanecen cerrados hasta que se abren y se muestran para que los demás puedan sentir su sabor, y para luego expandir su polen por portadores. Un legado tan pesado que solo puede ser trasladado por los insectos y no por el aire.

El pimpollo guarda en su seno su belleza, cuidada por el cultivador, quien lleva muchos veranos e inviernos, cuidándolo. Ya conoce los ciclos en el espíritu del aire en movimiento. Ciclos en los que no se pierde la esperanza en que un día se abrirá y será otro.

Pero siempre viene el docto, que, con sus saberes, sus títulos, su anhelada nobleza quiere explicarle que él no lo cuida bien, que las regeneraciones son otras, si es que las hay, dentro del mundo cubierto por pétalos cerrados. Protegen dentro, las maravillas de la naturaleza en su humanidad y belleza. Donde el cultivador sueña y se duerme en el trabajo incansable en sus aromas, el profesional le dice que los métodos deben suplantar al amor, que los ejemplos son otros, que se olvidan del pimpollo, o selecciona a aquellos que solo tienen la posibilidad de abrir y ser lindos. El cosechero sabe y espera, anhela al tiempo justo. Un tiempo especial. Siempre con sus tiernas manos listas para tapar su rostro cuando lo precioso se abra en flor.

Nota de autor: Jugo Loco escrito en «Una fábula nueva de realidades de siempre».

Hay muchas maneras de transferir conocimiento, reflexionar y transformar, una de ellas es la fábula.

Acerca de Gustavo Reimondo 10 Articles
Coordinador de la editorial Tecnología Humanizada. Coordinador del proyecto Realidad Empoderada. Miembro del grupo: "La familia de la calle", organización conformada por personas indigentes y no indigentes en una relación igualitaria. Coordinador de proyectos de Infraestructura Física de Telecomunicaciones. Experto en Robótica, Instrumentación & Control, IoT, Sensórica y sistemas microcontrolados.

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